Manresa es la capital de la comarca del Bages, situada en el corazón de Cataluña, en la confluencia de los ríos Cardener y Llobregat. Es un centro industrial, comercial y de servicios con una rica historia que abarca desde la época romana hasta su crucial participación en el desarrollo del catalanismo político (Bases de Manresa, 1892). Es especialmente conocida por su legado ignaciano, ya que San Ignacio de Loyola residió allí en el año 1522.
Los orígenes de Manresa se remontan al asentamiento ibérico y posteriormente romano, conocido como Minorisa. Durante la Edad Media, la ciudad creció y se fortificó, convirtiéndose en un punto estratégico clave. El siglo XIV fue fundamental, destacando la construcción de la Acequia de Manresa (un canal vital para llevar agua) y la Basílica de la Seu. Un hecho histórico crucial fue la estancia de Ignacio de Loyola en 1522, que marcó profundamente la ciudad y la convirtió en un centro de peregrinación. Más recientemente, Manresa fue la sede donde se redactaron las Bases de Manresa en 1892, el proyecto de constitución regional catalana.
Magnífico ejemplo del gótico catalán, la Seu domina el perfil de la ciudad desde una colina. Su construcción se inició en el siglo XIV sobre los restos de una iglesia anterior. Destaca por su gran nave única y su austeridad característica. Es uno de los símbolos arquitectónicos más importantes de Manresa.
Santuario construido alrededor de la cueva natural donde, según la tradición, San Ignacio de Loyola vivió y escribió gran parte de sus Ejercicios Espirituales en el año 1522. El conjunto incluye la iglesia barroca y un centro de peregrinación jesuita, siendo un punto clave de la Ruta Ignaciana.
Puente de origen medieval que cruza el río Cardener. Aunque fue gravemente dañado durante la Guerra Civil Española, fue reconstruido fielmente. Ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la Seu y el casco antiguo de la ciudad.
Una calle cubierta y subterránea que forma parte del antiguo recinto amurallado medieval de Manresa. Recientemente restaurado y musealizado, permite a los visitantes adentrarse en la vida cotidiana de la ciudad durante los siglos XIV y XV.
Ubicado en el antiguo Colegio de San Ignacio, el museo alberga colecciones de arte, arqueología e historia de la comarca del Bages. Destaca su colección de cerámica y la sección dedicada a la historia de la ciudad.
Manresa está rodeada por un entorno natural diverso, con la presencia de los ríos Cardener y Llobregat, que ofrecen espacios de ribera. La ciudad es la puerta de entrada al Geoparque de la Cataluña Central y se encuentra muy cerca de la montaña de Montserrat, ofreciendo vistas espectaculares de este macizo. Un espacio verde destacado es el Parque de l'Agulla, un embalse artificial que sirve como reserva de agua y como zona de recreo popular para paseos y actividades al aire libre.
Manresa está excelentemente comunicada. Por carretera, se puede acceder principalmente por el Eje Transversal (C-25), el Eje del Llobregat (C-16, que conecta con Barcelona y el Túnel del Cadí) y la C-55. En cuanto al transporte público, Manresa es un importante nudo ferroviario, con servicios de Rod
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