Valls es la capital de la comarca del Alt Camp, situada estratégicamente en la Depresión Prelitoral Catalana, entre las ciudades de Tarragona y Reus. Es mundialmente conocida como la cuna de los castells humanos y la capital gastronómica del calçot, elementos que definen profundamente su identidad cultural y social.
Los orígenes de Valls se remontan a la época medieval, con las primeras referencias documentales datadas en el siglo XII, cuando se desarrolló alrededor del castillo y la iglesia de Sant Joan. Su posición geográfica la convirtió rápidamente en un importante centro comercial y agrícola. Valls obtuvo el título de ciudad en 1856, consolidándose como núcleo administrativo y económico de su región. La ciudad tuvo un papel destacado durante la Guerra dels Segadors y la Guerra del Francés.
Es el templo más importante de la ciudad. Destaca su imponente campanario, una obra renacentista de 74 metros de altura, considerado uno de los más altos de Cataluña. La iglesia combina elementos góticos y barrocos, aunque el edificio actual es fruto de diversas reconstrucciones a lo largo de los siglos.
Esta capilla, de estilo barroco, es conocida por su decoración interior y por haber sido el escenario de la Batalla de Valls (1809) durante la Guerra del Francés. Su retablo es una pieza destacada del patrimonio local.
La Plaça del Blat es el punto neurálgico de la tradición castellera, conocida popularmente como el "kilómetro cero" de los castells. El Barrio Antiguo de Valls conserva la estructura medieval, con calles estrechas y soportales, como la Calle Mayor y la Plaza del Oli, que reflejan el pasado comercial de la ciudad.
El Museo de Valls acoge diversas colecciones, incluyendo fondos de arte contemporáneo y una sección dedicada a la historia local y la etnografía. También gestiona el Espai Casteller, dedicado a la difusión y conocimiento de la tradición de los castells humanos.
Situado en las afueras de la ciudad, es un lugar de peregrinación y devoción popular. El santuario actual data del siglo XVIII y está rodeado de un entorno natural tranquilo.
Valls se encuentra en una zona de transición entre la llanura agrícola del Alt Camp y las sierras interiores. Su entorno está dominado por campos de cultivo, especialmente viñedos, olivos y avellanos, que forman parte de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Siurana. El término municipal es un punto de acceso a la Ruta del Cister, con el Monasterio de Santes Creus situado a pocos kilómetros. También sirve como puerta de entrada para rutas de senderismo y cicloturismo que se dirigen hacia las Montañas de Prades.
Valls es fácilmente accesible por carretera y ferrocarril. Por carretera, se llega mediante la autopista AP-2 (salida 10) y la autovía A-27, que la conecta directamente con Tarragona. También es un punto de paso de la carretera C-37. Dispone de una estación de tren que forma parte de la línea R13/R14 de Rodalies de Catalunya, ofreciendo conexiones con Barcelona, Tarragona y Lleida.
***Para solicitar cambios, debes iniciar sesión.